LOS CÓNCLAVES DEL GRUPO CREA COLOLÓ UNA EXPERIENCIA PARA REPLICAR

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SECTORIAL AGRÍCOLA GANADERA

El grupo Cololó, que ingresó a FUCREA en 1973, hace 25 años que viene implementando Cónclaves anuales de planificación que con el paso del tiempo se convirtieron en un sello del grupo. Néstor Leguisamo, quien es padre fundador del grupo, rememoró no sólo el contexto en el que se creó Cololó, sino también cómo empezaron a trabajar en cónclaves. Subraya que la confianza entre los miembros es el elemento fundamental para que esas instancias sean efectivas, así como que la información particular que allí se vuelque quede puertas adentro. Lucas Gremminger, por su parte, narró cómo se vienen desarrollando los cónclaves en la actualidad. 

GRUPO CREA COLOLÓ

CRISIS ERAN LAS DE ANTES
Leguisamo recuerda que el grupo Cololó “nació en una época que no era fácil”, incom­parable “a los tiempos actuales”, y con un impulso no muy complejo. “Nos juntamos en­tre varios productores de la zona para hablar de nuestros problemas, de lo que pasaba en aquella época, incluso para conocernos porque entre muchos no nos conocíamos. Un par de amigos fueron reuniendo gente, traje­ron la idea de FUCREA y se armó la primera reunión del grupo”.

Eran productores jóvenes, subraya Leguisamo, y los desafíos no necesariamente los identificaban como tales “sino como opor­tunidades de aprender algo más, de nutrirnos de las tareas que hacíamos. Algunos eran agrícolas, otros no.

Había quienes tenían campos propios, otros tenían arrendados, otros tratando de ha­cerse de su área, y otros con establecimientos más grandes. Todos con muchas ganas, bien de gente joven en aquella época. Y así arran­camos a andar. Todavía quedamos algunos, o quedan las familias de los que arrancamos en aquella época. Esto sigue vigente”.

Con el paso del tiempo los miembros del Cololó notaron que no alcanzaba con reunirse mensualmente, sino establecer una instancia anual de planificación. “La idea era ver qué vamos a hacer para el año, que tenés planificado, y tanto hacer alguna consulta sobre lo que uno tiene pensado hacer, como pedir una mano por estar medio endeudado; era una época muy dura, pero la idea de proyección cada vez era más necesaria en las empresas”.

Esa jornada anual también serviría para “compararnos entre empresas y tener instancias de intercambio de problemas que compartíamos”, apuntó Leguisamo. “Estába­mos desde el ‘89-‘90 haciendo las planifica­ciones anuales.

Ha cambiado un poco en los últimos años. La forma es bastante estructurada: traer a alguien que nos hable de algún tema que nos interesa a todos y después hablar de cada empresa. Y ahí ya van ayudando, por ejemplo con comentarios del estilo de ‘no te parece que estás haciendo mucha área de cultivos de invierno. Mejor dedicarte más a tal cosa’, o ‘tendrías que cuidar las deudas’, entre otros consejos del estilo”.

Leguisamo cree que si un grupo CREA piensa en tener su jornada de planificación anual, debe “tener tiempo de formado, ya con cierta experiencia, no mucha, pero tenerla». Es que la dinámica de una instancia de esas ca­racterísticas necesita de “absoluta confianza e intimidad entre los integrantes”, dado que se tratan “temas que son sólo para la interna. Se habla de números, de situaciones familiares y demás”. La actitud de los miembros debe ser “muy abierta y estar dispuestos a ayudar. Todo queda puertas adentro y con confianza total. La confianza resume todo. La confiabili­dad entre los integrantes es fundamental. En los últimos años no hemos salido desconfor­mes, sino todo lo contrario; es una instancia que estamos esperando. La experiencia se va dando y hay que ir ahondando. Se trata de tener confianza en saber que te podés abrir, que todos están atentos y escuchando tus problemas. Es una experiencia muy linda. Por algo tenemos los años que tenemos y han cambiado empresas, y las empresas se adaptan, y tenemos la felicidad de tener em­presas nuevas que cada vez que hay reunión agradecen por estar en el grupo o la felicidad de haber ingresado.

Todos tenemos para aprender. Siempre se va renovando, con gente joven que ingresa y se va amoldando. Incluso la familia continúa. De hecho hay hijos de los primeros integrantes que están en el grupo, y son ellos los que manejan empresas que empezaron hace 30 años”. Leguisamo subraya que esas empresas, esas familias, “se mantienen y están con las mismas ganas, siendo parte del grupo”. En su caso, apuntó, tiene dos hijos agrónomos. Para que haya tomado esa opción, “algo debe haber influido el grupo CREA”, comentó.

CAMBIAN LOS SECTORES, AÑO A AÑO
Lucas Gremminger, productor CREA que integra el grupo Cololó desde hace cinco años, explica que si bien en este lustro pudo no haber cambiado mucho la metodología de trabajo para la planificación, sí se han registrado variantes “muy grandes en los escenarios que tiene que enfrentar la produc­ción”. “El proceso está muy bueno porque nos tomamos un tiempo al comienzo del año para planificar las empresas. Pensamos lo que será todo el año: le dedicamos tiempo y cabeza”. “Ahí en ese cónclave tratamos de además de darle una mirada a las empre­sas, darle una mirada general al sector o sectores que más están cambiando en ese año”. Contó que, por ejemplo, el año pasado tuvieron “una charla de medio día con el Ing. Agr. Diego Varalla, de la consultora APEO y asesor CREA, sobre la evolución que había tenido el escenario ganadero, como para poder analizar bien cómo eso podía impactar en las empresas”.

Sobre la metodología del cónclave, explicó que ésta consta de “una instancia de algún tema general”, con el aporte de alguien externo a la organización que asiste a brindar una charla. “Este año trabajamos sobre los hábitos de los emprendedores”, contó. El cónclave tiene luego una etapa de análisis de las empresas, en el cual “se proyecta para adelante el año en cada una de las empre­sas, y eso se analiza en una reunión. Se anali­za brevemente cada empresa, cuáles son las amenazas más grandes, las oportunidades, cómo cerrarían los números, y después se dedica medio día a lo que es proyectar el tra­bajo del grupo como tal en todo el año”. En ese marco es que “se organizan las reunio­nes, las instancias más importantes del año, y se programa algún viaje”.

En todos los cónclaves se trata algún tema en general. “Este año –contó Gremmin­ger- trabajamos sobre cuáles son los hábitos de los emprendedores y las empresas exitosas; qué hábitos de comportamiento se repiten. Otros años hemos tenido aspectos más técnicos sobre cambios de mercado y esas cosas”.

Luego de 25 años de cónclaves de planificación, Gremminger observa que eso ha sido fundamental para ver el grupo con­solidado. Ello no quita que, “como en todas las cosas, haya que replantearse objetivos y replantearse los sistemas de trabajo, porque las cosas van cambiando”. En tal sentido ejemplifica: “antes no habían celulares y era difícil la comunicación entre integrantes. Ahora hay celulares, whatsapp y por ahí es un factor de distracción en las reuniones, y quizás no se administra bien el uso de los mismos, pero el grupo está consolidado y trabajando bien. Es una metodología muy útil y que va a seguir funcionando”.

No duda en aconsejar a los grupo jóvenes que quieran implementar esta expe­riencia, que “traten de participar en alguna actividad de los grupos que tienen muchos años y aprender la metodología. Los invito a que se involucren, porque es una metodolo­gía muy recomendable”. ·CREA·

 

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