CON LOS NÚMEROS SOBRE LA MESA

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ENTREVISTA – Dr. Alvaro Ferrés – Director Rinde Alimentos Balanceados

Con el objetivo de “aportar ideas para la toma de decisiones”, FUCREA en conjunto con Rinde Alimentos Balanceados, concretó el 25 de abril una jornada de “aportes tecnológicos a los sistemas de producción de carne” en Durazno.

¿Por qué generar una instancia de este tipo?
AF- Las jornadas propuestas desde Rinde tienen por objetivo difundir los avances de la empresa a lo largo de los años y pro­poner ideas con el fin de que los productores tengan herramientas para tomar decisiones. Intentamos difundir tecnologías, información, resultados y por sobre todas las cosas, que la gente vea que lo propuesto funciona en la práctica y no necesariamente a nivel de laboratorio.

Estas jornadas son realizadas cada dos años con una trayectoria que apunta a difun­dir el trabajo en el campo, su funcionamiento, ventajas, desventajas, problemas y sus resul­tados. Mostrar los resultados de los produc­tos desarrollados es una apuesta importante al compromiso que se posee con el sector productivo, trabajando junto al productor en el ánimo de crear posibilidades de negocio y alternativas productivas.

¿Cómo se articula el trabajo con FUCREA?
AF- FUCREA es una institución con amplio y reconocido prestigio que viene trabajando desde hace muchísimos años con un grupo selecto de productores que normalmente tiene una cantidad de infor­mación destacada y que se preocupan para que llegue y se utilice. Nosotros compartimos esa filosofía y entendimos que es una alianza que resulta muy positiva y ve sus frutos con jornadas como estas.

 

¿Cuáles fueron los aspectos abordados en el predio demostrativo de Rinde?
AF- Desde hace un par de años, en el predio experimental de Rinde, próximo a la ciudad de Durazno, se plantean varios objeti­vos. Objetivos que apuntan a mostrar lo que resulta de un predio experimental y comercial, ver como se trabaja, y por sobre todo, la reali­dad comercial que tiene un negocio.

En el predio se trabaja sobre pasturas y un corral de engorde procurando generar la mayor cantidad de información posible para que el productor pueda, con los resultados a la vista, emular algunos de los instrumentos o utilizar algunos de los alimentos que nosotros empleamos.
En el predio se plantea un trabajo con una importante escala, un volumen interesante de animales que permite su validación a nivel comercial, más allá de los datos. Con este fin, allí se presenta un sistema de recría a nivel de pasturas y una terminación en corral de engorde con alimentos balanceados mediante el autoconsumo con fibra incorporada.

En este tipo de alimento balanceado, fruto de un trabajo conjunto con Álvaro Simeone y la Facultad de Agronomía, hemos encontrado una gran herramienta para el productor en sus diferentes categorías de producción, cuyo resultado justamente pretendemos compartir desde el predio experimental.

¿Cuáles son las características productivas del predio experimental?
AF- Se trata de un campo de 260 hectáreas, de las cuales son unas 250 las productivas y allí se han implantado unas 150 de praderas permanentes y el resto es campo natural. También posee un corral de engorde con una capacidad de más de 1000 animales con un sistema de alimentación de autoconsumo, lo cual hace una diferencia con respecto a otros sistemas de corrales de engorde.

En el área de campo pretendimos mostrar que con un manejo correcto, ya sea de la parcela, edad de los animales, el agua y la oportunidad de la alternativa del corral de engorde, se puede producir muchos kilos de carne por hectárea. Producción que perfectamente puede ser comparable con un sistema agrícola.

Empero, para poder llegar a esos niveles productivos hay que tener en cuenta una cantidad de “ingredientes” que nosotros pretendimos mostrar. Un puñado de cuestiones perfectamente viables de emplear en cualquier establecimiento.

¿Cuáles son esos “ingredientes” que harán posible los buenos resultados?
AF- A nivel de pasturas, primeramente hacer una buena pastura, con un buen balance entre las especias que la integran. La mayoría de las pasturas que tenemos son una mezcla de leguminosas y gramíneas (Festuca, Trébol Blanco y Lotus).

Lo segundo es respetar el sistema de pastoreo, con un sistema rotativo, que no es en franja, otorgando determinada superficie a los animales. Cuando estos llegan a la altura que creemos conveniente los cambiamos de parcela. Al mismo tiempo, trabajar con la complementariedad de un corral de engor­de significa la posibilidad de optar por este sistema y manejar la carga ante dificultades climáticas que no permiten el correcto desa­rrollo de las pasturas.

A su vez trabajamos con categorías nue­vas que son bastante eficientes y con pocos kilos de materia seca hacen un kilo de carne.
Tenemos además un gran cuidado de la sanidad. Hacemos que los animales ingresen con una sanidad apropiada, desde los pará­sitos gastro-intestinales y saguaipé hasta las enfermedades infecciosas como clostridiosis y carbunco.

Por último, el agua es un aspecto donde pusimos especial hincapié. Nosotros damos de tomar al ganado, la misma agua que tomamos nosotros. Creemos que hay un valor agregado en la calidad del agua y proponemos todo un sistema de hidrantes desarrollado para permitir el intercambio de bebederos plásticos de fácil transporte. Con esto se brinda el acceso de agua fresca y limpia al ganado.

Entonces, si sumamos sanidad, poten­cial genético, categoría y una alimentación correcta, es perfectamente esperable una alta producción de carne por hectárea. Es lo que quisimos demostrar con más de dos años de registros que nos muestran que vamos por un buen camino.

Los resultados muestran que estamos en más de 400 kilos de carne por hectárea y vemos que ajustando algunos aspectos de manejo podemos superar los 500 kilos de carne por hectárea.

Más allá del trabajo a nivel de pasturas, donde los animales son pesados al ingresar y al salir, luego ingresan al corral de engorde para una etapa de terminación a corral con auto consumo. Allí se repite la correcta sani­dad, el suministro cuidado de agua, alimento fresco diario y sobra para el verano.

Nuestro promedio de ganancia para terneras anda en un kilo 200 y un kilo 300. En vaquillonas la ganancia es algo mayor. Si aplicamos esto a animales enteros, espera­mos una mejora de un 10%, una eficiencia de conversión que se posiciona en seis a uno, y en terneros machos de cinco a uno. El peso de terminación para terneras es de 290 kilos y en el caso de las vaquillonas es de 400 kilos.

Creemos que hay una posibilidad de negocios interesantes, ya sea para recría, para abasto o para exportación en pie even­tualmente.

Procurando cuidar los parámetros pro­ductivos, trabajar con poca gente ayuda. Hoy es un problema la mano de obra, no es fácil y menos en sistemas tan eficientes. En el caso particular del campo experimental, son dos las personas abocadas a todas las tareas, y es parte del secreto de los costos.

Resumiendo, tenemos en el predio una etapa de “recría a pastura” donde no suple­mentamos y donde el animal ingresa con unos 150 kilos y egresa del pastoreo con 200 kilos ingresando luego al corral de engorde para salir con 280 a 290 kilos. El corral funcio­na demás como un fusible muy interesante que en parte permite la producción de esos niveles de carne por hectárea.

¿Cómo observaron la repercusión en quienes tomaron parte de la demostración?
AF- Quedamos muy conformes con una participación que superó la expectativas. Nos sorprendió la cantidad de gente que asistió al predio, y por sobre todo, el intercambio de preguntas que se hicieron. La gente llegó buscando ver y nosotros intentamos ser sin­ceros en lo que mostramos, tanto en lo bueno como en lo malo y los desafíos en adelante para conseguir mejores resultados.

La gente valoró la franqueza con la que se trató los aspectos abordados y se generó una discusión de los temas que resultó en un ida y vuelta muy enriquecedor.
Uno se convence mucho más viendo que escuchando. La gente rescató de la jornada de campo como nosotros hacíamos lo que estábamos haciendo y se cumplió así el objetivo de traspasar esa información.

Durante la tarde la jornada continuó en la Sociedad Rural de Durazno ¿Cómo se valora esa etapa de la actividad?
AF- Las diferentes presentaciones comenzaron con la Dra. Georgget Banchero de INIA y el Lic. Juan Echeverria del SUL, presentando tecnologías a nivel de ovinos. Tecnologías donde Rinde ha trabajado con esas instituciones y los productores para desarrollar alternativas productivas viables redituables. Siempre en la línea de difundir herramientas que están disponibles para ser probadas y reformuladas de ser necesario.

El Ing. Agr. Álvaro Simeone abordó la viabilidad técnica y económica de la pro­ducción de terneros pesados en sistemas criadores dejando a la gente colmada de información al respecto.

Las perspectivas macroeconómicas y del sector, muy importante para el país, al igual que el resto de los componentes que hacen a la economía nacional y las ten­dencias fuera de fronteras que determinan nuestras oportunidades en el mundo, fueron tratados mediante la participación del Ec. Alfonso Capurro de CPA Ferrere.

Para finalizar, nos pareció oportuno que en un momento adverso como el actual, tuviéramos la oportunidad de escuchar a Gustavo Zerbino para reflexionar sobre las oportunidades y el encare de la adversidad que nos atañe a cada uno de nosotros. Quienes lo escucharon se fueron con una motivación especial y el mensaje de supera­ción quedó en el aire ocasionando que, aun muy fuera del horario estipulado, la gente se quedó hasta último momento.

EL NEGOCIO GANADERO

¿Cómo define el escenario actual para la producción ganadera?
AF- Lamentablemente estamos en un contexto donde el precio en el que vendemos está bajo, el tipo de cambio juega en contra, los costos están altos y eso hace que las tec­nologías de intensificación impliquen mucho cuidado sobre cómo y dónde aplicarlas.

Si nosotros pensamos que producir mucho amerita un aumento de costos impor­tantes, probablemente ese no sea el camino. Justamente en la jornada quisimos demostrar que se puede aplicar tecnología en determi­nado sectores productivos con éxito econó­mico y allí queremos que la gente apunte, no queremos que aplique tecnología por aplicar sin que se vea una oportunidad de negocio.

¿La cuota 481?
AF- De la cuota se desprenden dos aspectos: por un lado la posibilidad de conti­nuar con su disponibilidad, algo que durante 2017 no tendría cambios, y por otro, lo que acontece a nivel nacional.

Nosotros estamos vendiendo los novillos para cuota 481 percibiendo menores ingresos con respecto a los negocios efectuados tiem­po atrás. Por lo tanto es un negocio donde el precio de venta ha bajado mientras vemos también que el precio de la tonelada se ha mantenido estable.

¿Por qué ha bajado el precio de venta?. Puede ser dado que los otros cortes o com­ponentes de la ecuación hayan bajado; que el precio de lo que exportamos hayan bajado; o por otra parte, de los que estoy convencido, es que la oferta de ganados engordados a corral es mayor a la oportunidad de venta que hay a nivel industrial.

Esta realidad ha derivado en que mu­chos corrales de engorde se hayan transfor­mado a otros sistemas productivos como la recría o como corrales para cuarentenarios para la exportación de ganado en pie, ya que los precios que está pagando ese mercado hace que sea un negocio mucho más atracti­vo que el de cuota 481. ·CREA·

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