LAS CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA PRODUCCIÓN FRUTIVITÍCOLA URUGUAYA

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En el marco de la jornada “De Productor a Produc­tor” Ing. José “Pepe” García Rosas, fueron muchas las destacables participaciones que enriquecieron la instancia abordando los desafíos para el desarro­llo de la frutiviticultura sustentable. Allí, el Dr. Ing. Agr. Fernando Santibañez, arribó desde Chile para ser uno de los puntos altos de la actividad. 

El pasado 8 de diciembre de 2016, la Sectorial Granjera de FUCREA realizó en la cava de la Bodega Spinoglio una de las im­portantes instancias planificadas en torno al cincuentenario de nuestra institución. El cam­bio climático y sus posibles consecuencias a mediano plazo en la producción frutícola y vitícola de Uruguay, se convirtió en la temática expuesta por el especialista trasandino.
Santibañez inicia su exposición re­marcando que, más allá de que “el cambio climático” es un tema que preocupa a nivel mundial y tiene consecuencias en la agricultu­ra, “trae sorpresas que pudieran ser apro­vechadas positivamente”. El profesional se refiere así a lo que denomina como “las dos caras del cambio climático, lo positivo y lo ne­gativo, lo inevitable y lo evitable” proponiendo una “visión planetaria del cambio climático”.


El especialista señala a la “imprevisión humana” como uno de los motivos detrás del cambio en el clima. “Nunca pensamos que el desarrollo económico basado en el carbón y en el petróleo iba a llevarnos a un cambio planetario de tal profundidad como el que ahora estamos viendo”, asevera.
Para evaluar cuanto ha cambiado el clima en cada país, Santibañez sostiene que es “extremadamente necesario” analizar qué ha pasado entre 1900 y el año 2015. Bajo esa perspectiva, “en todos los países americanos en los que nos ha tocado hacer un análisis, hay cambios que ya son tangibles” asegura, haciendo énfasis en que “el cambio climático no es un problema de futuro, es un problema de presente; el clima de hoy ya no es el de hace cien años, en casi ningún rincón del planeta”.
La incertidumbre se adueña del pano­rama cuando se mira al futuro “no sabemos cuál será la magnitud del cambio, a qué nos estamos enfrentando, hasta dónde las preci­pitaciones van a aumentar su intensidad y las temperaturas van a subir” indica. “Se supone que el cambio climático va a llevar cien o ciento veinte años, tras lo que se llegará a un nuevo equilibrio, esto no es eterno” asegura el especialista.
La nueva ecuanimidad llegará de la mano de un petróleo que se acabará, al igual que el carbón, pero también debido a que “el planeta Tierra tiene sus propios meca­nismos”, que otorgarán ciertos “equilibrios” mundiales que frenarán el calentamiento global, argumenta.
A todo esto, Santibañez remarca que la principal preocupación radica en determinar en qué punto se va controlar el calentamiento global. Una variación de dos a seis grados “cambia completamente el panorama”. Al momento, según informa el experto, los esfuerzos se centran en la meta de frenar el mencionado calentamiento global en 1,5 °C sobre lo actual.

LA FRUTIVITICULTURA Y EL CLIMA.
Sobre las consecuencias del calenta­miento global en la producción frutícola y viticola, el profesional asegura que las tempe­raturas máximas crecientes pueden aumentar el estrés térmico de la planta. “Todas las horas en las que la temperatura esté por encima de los 30 grados, son horas poco productivas o incluso improductivas por completo” indica.
En la vid, el exceso de luminosidad puede provocar un daño oscilatorio dado que la vid tiene foto-oxidación, “el exceso de luz la vuelve loca” enfatiza. Nuevas plagas y enfermedades tienden a aparecer y estas condiciones propician una mayor dispersión de las mismas.
Las precipitaciones durante la flora­ción y cuaja, pueden producir una falla en la polinización, “incluso a las flores polinizadas un exceso de lluvias las puede hacer abortar” enumera, dentro de los efectos adversos del cambio climático en la producción.
Sobre la humedad del aire, el experto chileno indica que los parámetros ideales se ubican de 50% a 70%. Por debajo de estos niveles, la tasa transpiratoria se acelera a tal punto que cierra los estomas, lo que genera la caída de producción de carbohidratos. Sobre el 70%, la transpiración se ralentiza al punto que puede frenar el metabolismo.
“Del viento se habla poco” dice Santiba­ñez, pero también puede ser un problema al crear inconvenientes de polinización, espe­cialmente en zonas con aire seco, agrega.
Vinculando todos los elementos señala­dos, el especialista remarca que “la gene­ración de la calidad en vitivinicultura es un proceso complejo, que nace de la interacción ambiente-planeta a través de todo el ciclo de crecimiento de la vid”.

En nuestro canal de Youtube CREAURUGUAY le invitamos a ver la exposición completa de Fernando Santibañez

¿CÓMO TRANSFORMAR EL CLIMAEN UN BUEN VINO?
Para abordar la interrogante, Santibañez se remite a elementos claves como el déficit hídrico, quien “juega un rol importante, ya que tiende a aumentar la precocidad, contenido de azúcar y hacer variar la relación azúcar-aci­dez”.
Otras consideraciones planteadas tienen que ver con la temperatura “entre pinta y madurez, juega fuertemente sobre la acidez” comenta, y se detiene de igual modo en cuestiones como “la luminosidad el fruto, la amplitud térmica y el frescor, que juegan posi­tivamente sobre la síntesis de antocianos”.
La radiación ultravioleta y el déficit hídrico tienden a provocar estrés en la planta, y todo lo que provoque estrés “hace que ella sintetice flavonoides” recuerda el especialista, quien señala además que “los días grado a cosecha determinan la madurez fenólica con la que vamos a cosechar la uva”.
En síntesis, Santibañez asegura que “el clima ideal para producir un vino de una cierta calidad, tiene que tener una armonía que se va dando en una lógica temporal, y que le permite a la planta desarrollar su completo potencial”.

EL CAMBIO CLIMÁTICO Y SUS CONSECUENCIAS EN LA AGRICULTURA SUDAMERICANA
Dando a conocer algunos experimentos realizados, desde Canadá hasta Tierra del Fuego, Santibañez muestra cuál es el hori­zonte del cambio climático para el continente, y describe en ese contexto cual es la situa­ción de nuestro país.
Las temperaturas mínimas, del mes más frío para Uruguay, tendrían un calentamiento que no sería “demasiado”, indicó el exper­to. Hacia el 2070 se seguirán retirando las temperaturas mínimas hacia el norte y sur del globo, generando que el norte de Uruguay podría empezar a tener una condición más cálida, explicó.
Con respecto a las variaciones térmi­cas del periodo veraniego, y basándose en estudios de 17 modelos de cambio climático, Santibañez dijo que hacia el año 2050, la zona del interior del Brasil se calienta sensi­blemente. Una proyección que también se prolonga a Paraguay, mientras que Uruguay seguirá “bastante bien”.
En materia de precipitaciones, para el 2050, Uruguay se encontrará en la zona del continente donde estas seguirán aumen­tando, siendo el sur de Brasil la región que tendría mayor variación.
En definitiva, Santibañez sostuvo que “en el cono sur de América el cambio climático no es tan amenazante” dado que se encuentra relativamente protegido por la cercanía al Océano Atlántico. “Esto es una gran oportunidad” sentencia, ya que, según la FAO, “las zonas graneleras del mundo van a estar ciertamente amenazadas, llámese Australia, China o India, con caídas dramáti­cas”.

DOCTOR INGENIERO AGRÓNOMO FERNANDO SANTIBAÑEZ QUEZADA
Santibañez es Ingeniero Agrónomo diplomado en la Universidad de Chile.
Su título de post-grado como Ingeniero en Bioclimatología lo obtuvo en la Universidad de París y se desempeña en la actualidad como director del Centro de Agricultura y Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad de Chile.
Es profesor titular de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile y fue líder de la creación de una nueva carrera de ingeniería en Recursos Naturales en la mencionada entidad educativa. En el 2000 lideró la creación del doctorado en Ciencias Agrícolas y Forestales.
Ha participado y presentado varios proyectos dirigidos a la zonificación biocli­mática, modelación, degradación y desertifi­cación, e impacto del cambio climático en la agricultura, en Chile y en el extranjero. Posee varias publicaciones en temas relacionados al cambio climático. ·CREA·

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