HERRAMIENTAS PARA UNA CORRECTA APLICACIÓN DE FITOSANITARIOS

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Teniendo en cuenta que la ma­yoría de los problemas asociados con los agroquímicos están relacionados a un mal uso de los mismos o la incorrecta aplica­ción, FUCREA y la Cámara de Comercio de Productos Agroquí­micos del Uruguay (CAMAGRO) firmaron un acuerdo para llevar adelante acciones para corregir esta situación. José Luis Inciarte, vicepresidente de CAMAGRO repasó las características del curso organizado por ambas instituciones en la ciudad de Mercedes y destacó la importan­cia de conocer los riesgos que derivan de un mal uso de estos productos.

¿Qué características tuvo este curso?
CAMAGRO tiene dentro de sus políticas la capacitación en el buen uso de productos fitosanitarios, es decir, el uso seguro y respon­sable de estos productos. Con ese objetivo y enmarcados en el programa CuidAGRO, venimos trabajando junto a la Dirección de Servicios Agrícolas del Ministerio de Gana­dería (MGAP) ya que algunos casos de mala práctica terminan derivando en contaminacio­nes, intoxicaciones, u otras consecuencias in­deseadas. Normalmente todos los problemas que vemos tienen que ver con la aplicación y no con el agroquímico en sí mismo. Por lo tanto, resulta fundamental capacitar sobre el uso responsable de estos productos. En ese marco, el año pasado firmamos un acuer­do con FUCREA para llevar adelante varias acciones, entre ellas algún curso de capaci­tación como el que se realizó en Mercedes el pasado 30 y 31 de agosto. Estuvo orientado a productores y a técnicos del sector agrícola con la participación de especialistas muy destacados de la región.

Yendo a los contenidos del curso, ¿qué se destaca de lo que fue el primer día?
La actividad, que estuvo organizada por CAMAGRO y FUCREA, contó también con el apoyo de la Asociación Rural de Soriano, la Asociación Uruguaya Pro Siembra Directa, la Asociación de Ingenieros Agrónomos, Campo Limpio y el MGAP. El curso comenzó con una presentación a cargo de Federico Elorza que es el coordinador técnico de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizante de Argentina (CASAFE), hablando en términos generales de lo que son las buenas prácticas en el uso de agroquímicos. Dejó en claro la importancia de este tema teniendo en cuenta que estamos trabajando con un producto que tiene cierto grado de toxicidad. También habló de la correcta lectura de las etiquetas ya que solamente se suelen leer las recomendacio­nes de dosis, pero no la información técnica adicional la cual está muchas veces relacio­ nada con la seguridad del usuario. Hizo ejerci­cios prácticos con los equipos de protección para entender la importancia de los guantes, las botas, cómo protegerse la cara y los ojos, cuándo es importante hacerlo y cuándo no. También hizo referencia a qué hacer antes, durante y después de una aplicación. Cómo manejar la deriva y las distancias de acuerdo a los cursos de agua, centros poblados, etc.
En la tarde, Ernesto Jalil Maluf, un reco­nocido técnico en lo que son formulaciones y tecnologías de aplicación de agroquímicos, docente de la Universidad de Lomas de Zamora, habló de las mezclas de tanque, es decir qué conviene agregar primero cuando hacemos mezclas de varios productos. Tam­bién hizo referencia a la correcta regulación y limpieza de los equipos de aplicación. En este sentido destacó que en muchas auditorías que se hacen a los equipos de aplicación terrestres o aéreos se observan serios pro­blemas. Por lo tanto, cómo no vamos a tener fracasos en las aplicaciones si, por más que usemos los mejores productos del mercado, hacemos la aplicación con equipos defectuo­sos, con boquillas tapadas, con tanques sin lavar, etc.

¿Qué se destaca del segundo día?
En la mañana se hicieron dos presen­taciones; una a cargo de Aldo Invernizzi, gerente de Campo Limpio, haciendo refe­rencia al manejo de envases vacíos de los diferentes productos, con información sobre dónde están los centros de acopio, qué hacer con los envases una vez que están en el cam­po, etc.; y otra a cargo de Rodrigo Díaz de la Dirección de Servicios Agrícolas del MGAP donde hizo referencia a la normativa vigente en varios aspectos vinculados a los registros, la importancia de las etiquetas y las últimas novedades en cuanto a la agricultura satelital, el seguimiento georeferencial de los equipos de aplicación, etc. El curso terminó con una presentación de Ricardo Martínez Peck, téc­nico argentino y consultor privado que trabaja en Uruguay con las principales empresas de maquinaria, cuyo foco fueron las tecnologías de aplicación. El habló de toda la regulación y mantenimiento de quipos para una aplicación exitosa, con la correcta limpieza de las boqui­llas, los volúmenes de agua a usar en función de cada producto por ha, cómo controlar la deriva con diferentes equipos, etc.

¿Qué sensación les trasmitió el público una vez finalizado el curso?
Creo que tuvimos un excelente nivel de presentaciones, con un muy buen marco de público, no solo de productores CREA sino de las otras organizaciones que participaron. Todos somos conscientes de que hay una situación cada vez más preocupante en torno a este tema. Ha habido casos que salen en la prensa con problemas de contaminación, animales muertos, intoxicaciones, etc, que hacen que el tema de la toma de consciencia sobre los riesgos del uso inapropiado esté cada vez más en la cabeza de los producto­res. Hay cosas que parecen obvias, otras que son novedosas y que los productores las asi­milan como importantes y otras que parecen utópicas o lejanas. Cuando hablábamos, por ejemplo, de los equipos de protección se es­cuchaba decir a los productores qué es muy difícil ponerse todo eso cuando se hacen apli­caciones en verano. Eso lo entendemos, pero es importante saber que aportan seguridad al usuario. Yo creo que habernos asociado con FUCREA ha sido un acierto ya que nos ha permitido llegar a un montón de productores. Es importante generar conciencia y no ver a los agroquímicos como productos dañinos. Son herramientas excelentes sin las cuales no se podría hacer agricultura en el mundo, pero hay que usarlos bien, conocer los ries­gos y los peligros que conllevan su mal uso. Aplicándolos correctamente y con los equipos adecuados, los riesgos disminuyen mucho.
Podemos comparar esta situación con exponernos a los rayos solares en verano, cuando hacen mucho daño a la piel. Si nos exponemos sin protección al mediodía, hay riesgo de quemaduras de piel. Si nos prote­gemos, no nos exponemos en las horas de mediodía, nos cubrimos con un sombrero, un protector solar, etc, el riesgo baja muchísimo. Con los agroquímicos pasa algo similar.
El riesgo en el uso de un agroquímico viene dado por su toxicidad y la exposición que tengan los usuarios al mismo. Si traba­jamos en disminuir la exposición del usuario, siguiendo las recomendaciones de etiqueta, usando los equipos de protección adecua­dos, con los equipos de aplicación en buenas condiciones, el riesgo disminuye a un mínimo.

¿Cómo ven el trabajo que viene realizando el Ministerio en cuanto a los controles sobre los equipos de aplicación?
Yo creo que se apunta cada vez más al control de los mismos, a tenerlos georeferen­ciados y al cumplimiento de la receta profe­sional en los productos que lo requieren. El ministerio tiene una presión grande por parte de la sociedad y los controles han aumenta­do. /

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