“TODA INICIATIVA QUE VENGA DE LOS PRODUCTORES PARA SUMAR A LO QUE HACE FUCREA ES BIENVENIDA”

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QUINTO TALLER DEL CENTRO

Los talleres del Centro ya cuentan con su 5ª edición. La iniciativa que partió desde la Mesa de los Grupos del Centro concretó la visita al establecimiento de César Ceroni y a la sede de INIA Treinta y Tres.

“Esto empezó en 2016 como iniciativa del Grupo CREA Sarandí Grande. Se con­vocó a varios grupos para intentar tener una dinámica de información diferente a la que se estaba viendo, porque se entendía que cierta información nacional de los grupos CREA no era representativa en el caso puntual de la zona centro”, nos cuenta Camilo Fernández al respecto de la génesis del proyecto.

Ir regionalizando la información era un desafío, y muchos grupos terminaron adhi­riéndose a este sistema. “En coordinación con FUCREA, la interacción más fuerte fue con el coordinador ganadero Gonzalo Ducós, y se empezaron a generar este tipo de jorna­das informativas de transferencia. A algunas les quisimos dar el perfil de transferencia de tecnologías”, agrega Fernández.

La primera jornada generada fue el 23 de mayo pasado, instancia en que se pre­sentó un análisis de 64 empresas CREA del centro del país, agrupadas por grupo Coneat. Allí se pretendió generar el análisis de esos casos en tres rangos de Coneat diferentes y culminar con un análisis para luego mostrar sus resultados.

Fernández nos ilustra al respecto. “Había empresas que se destacaban por algún factor dentro de sus resultados, que podía ser su pro­ducción de carne. Buscábamos –por ejemplo-presentar una empresa caracterizada como coneat bajo y que tenía una buena producción de carne, frente al resto de las empresas CREA del Centro”. En esa dirección surgió la empresa de César Ceroni, un establecimiento con alta producción de carne dentro de FUCREA, que sin embargo tiene Coneat catalogado como bajo.

La base de datos fue procesada por técnicos de FUCREA, generando una estadís­tica fidedigna para algo más de 64 empresas de la zona centro del Uruguay. “De ahí en más, con ese insumo principal, se empezó a generar la demanda de información y nosotros vamos luego armando la jornada”, añade Fernández.

LA JORNADA FINAL

Algo más de 70 productores concurrie­ron a la jornada que cerró el mes de noviem­bre –una especie de reunión inter CREA, según Camilo- en la que César Ceroni nos explicó la forma de lograr una buena cantidad de carne por hectárea cuando el índice Co­neat es bajo. Los productores que asistieron a la jornada evaluaron la misma de la mejor manera. “La idea es seguir haciendo estas actividades en este formato, que entienden es más traído a tierra de lo que se presenta en el LATU, por ejemplo. Esto es más centralizado, más enfocado a una zona específicamente. La idea es seguir repicando esto en distintas zonas”, resume.

CAMILO FERNÁNDEZ

La ambición de Camilo Fernández es que el ejemplo se transforme en una forma metodológica, y que así se pueda generar una instancia nueva desde el punto de vista de analizar las gestiones y todo lo que tiene que ver con el recurso de las empresas. “Den­tro de la ganadería hay un montón de empre­sas CREA que están paradas en el basalto, si esto se repica creo que es útil para varios. Es más, en la última jornada de gestión ganadera que se hizo en Durazno se presentaron datos propiamente del basalto y creo que la gente del basalto se fue con muchas cosas claras y además un montón de cuestionamientos para poder generar una mejor gestión en cada una de sus empresas”.

Camilo Fernández trabajó desde la zona centro junto a Santiago Regusci, Gonzalo Aldáz y Marcelo Costas, en contacto estrecho con el coordinador Ganadero de FUCREA. Esta comisión la designó la Mesa de la zona centro el día 21 de Noviembre de 2016. Desde allí también partió la iniciativa de visitar INIA Treinta y Tres como corolario de la jornada.

“Fuimos al INIA Palo a Pique y tuvimos una jornada de campo hacia la tardecita. An­tes estuvimos en la sede de INIA Treinta y Tres con una charla interesante realizada por la Ing. Agr. Graciela Quintans en relación al ma­nejo del rodeo de cría, cosas a las cuales en noviembre estamos todos muy atentos debido a la planificación de entore. Nos dio la charla del manejo en relación a la actividad ovárica y demás, fue muy interesante. En la estación Palo a Pique vimos algunos sistemas de rota­ción de pasturas con agricultura, son ensa­yos que vienen desde hace bastante tiempo realizándose por técnicos del INIA, viendo las producciones de carne que logran en la fase pasturas de cada una de estas rotaciones y viendo algunas diferencias entre festucas que tienen sembradas”, relató Fernández.

HACIA ADELANTE

Las buenas ideas deben tener continui­dad, y en ello se trabaja. La próxima instancia tendrá lugar en el mes de marzo de 2018, preferentemente entre Flores, Durazno y San José, en este caso con un predio agrícola – ganadero.

“Quiero destacar que toda iniciativa que venga de parte de los productores para ir su­mando a lo que hace FUCREA siempre tiene que ser bienvenida. El Consejo de FUCREA está receptivo a este tipo de iniciativas así que esperemos que estas cosas se vayan repican­do en otras zonas y con el formato que sea más cómodo para cada uno de los produc­tores que integra esa zona”, concluyó Camilo desde la mesa de los Grupos del Centro


“EL MANEJO EN BLOQUE”

El Ing. Agr. Gustavo Marella es asesor del Grupo CREA La Novena, anfitrión –desde el establecimiento El Amanecer de César Ceroni- del quinto taller para productores de la zona centro.

Fue en el año 2005 que la familia Ceroni da comienzo a la actividad con la compra de El Amanecer, un total de 1200 hectáreas ubicadas en Ruta 19 a 30km de Treinta y Tres (Ruta 8) y 40km de Valentines (Ruta 7). Ceroni es ingeniero agrónomo, miembro fundador del Grupo CREA Risso en los 80´s, miembro Junta Directiva de INIA en los 90´s, presidente del Instituto Plan Agropecuario en los 2000´s y es actual miembro del consejo directivo de FUCREA.

Marella nos relató el motivo de la selección de El Amanecer para desarrollar la jornada en formato taller. “Lo de Ceroni tiene la particularidad de ser un campo con 85% de campo natural mejorado (CNM) y tiene además un 9% de área intensiva, pasturas permanentes (PP), renovadas cada 3 o 4 años. En este último se usa el glifosato para las mencionadas renovaciones, mientras que en el campo natural mejorado no se usa glifosato. Se hizo una única siembra en 2005 de Lotus Maku, Lotus Rincón y fertilización con fosforita durante 4-5 años consecutivos en toda el área. Entre el 85% de CNM y el 9% de PP queda solamente lugar para apenas el 6% del área de campo natural”.

A partir de estos datos se entiende la razón de la selección del campo de Ceroni. “Lo que fuimos a ver son las particularidades de ese CNM, ese 85% que a priori sería como un bloque sólo, en realidad tiene distintos objetivos y se hacen distintas cosas. Hay potreros que con la inclusión de raigrás en 2009 y refertilizaciones nitrogenadas de forma sistemática, hacen mucho aporte en el invierno. Tiene campos mejorados que de repente no tienen tanta presencia de raigrás, composición de especies de gran aporte estival y ahí se trabaja en pro de que sea muy productivo en cantidad y calidad en el verano. Luego pues está la interacción entre áreas complementarias. Cuenta además con campos mejorados como los que conocemos en otros lugares, se le incluyeron las especies seleccionadas y las fertilizaciones fueron durante un par de años, y se fertiliza en años salteados o de hecho no se fertilizó más. En la recorrida incluso llegamos a ver campos mejorados como los que concebimos o tene­mos en la cabeza, que son algunas mejoras parciales al campo natural”.

GONZALO DUCÓS, GUSTAVO MARELLA Y CÉSAR CERONI

TIPO DE SUELOS

El establecimiento visitado por algo más de 70 productores en el marco del taller, tiene dos unidades de suelo. La unidad 2.20 y 2.21, suelos moderadamente profundos, de 74 a 105 de índice Coneat. Argisoles como suelos dominantes y Brunosoles asociados, nos cuenta Marella, y agrega que no tiene casi nada de suelo superficial –Litosoles e Incepti­soles-., “no hay 2.10 o 2.11a o b que son los suelos más típicos de la Sierra Grande. Tiene otra particularidad muy grande el sistema, para mí hace parte de lo que fuimos a ver, es el sistema productivo que tiene montado: recría y engorde de vaquillonas loteados en 5 rodeos por tamaño y peso, manejo en blo­que, desde la vaquillona más chica hasta la que está próxima a salir al frigorífico, a éstos se le suman dos lotes de vacas de invernada y un lote de novillos”.


Se compone de un total de 8 lotes, cifra que en mayor o menor medida se respeta a lo largo de todo el año. Esos 8 lotes se mane­jan en 11 potreros fijos, de alambre de ley, con condiciones de estructura que logran 35 potreros de alambres eléctricos. “Hablamos de 8 lotes que permanecen en 35 potreros, por tanto 3 de cada 4 potreros están libres. Un manejo rotativo bastante intenso, y eso está muy bien dimensionado porque todos los potreros tienen acceso a agua y sombra de calidad”, aporta en sus datos el ingeniero a cargo.

La producción de carne en el esta­blecimiento El Amanecer es muy estable. Este año que finaliza logró obtener 230 kilos de carne. En este caso la casualidad no existe, juzga el técnico asesor y explica las razones. A excepción de la seca del año 2010 –que pegó muy fuerte en la zona-, todas las producciones superan los 200 kilos por hectárea, moviéndose en el eje de 210 a 260 kilogramos.
Aporta Marella que “la producción de carne es uno de los fuertes que tiene el establecimiento porque está orientado hacia allí. Por ejemplo, todo lo que son las decisiones de compra y venta se hacen a lo largo de todo el año porque no tiene vaca de cría, es cien por ciento invernador. Se com­pran vaquilloncitas de 150 a 200 kilos entre otoño y primavera, se lotean, las que tienen menos de 200 kilos se suplementan con afre­chillo de arroz y/o cascarilla de soja de forma estructural y ese ganado tiene que sí o sí salir antes del segundo invierno. Es decir, tiene como objetivo que el ganado no quede en el campo, no tenga un tiempo de permanencia de más de un año. Lo importante es que no llegue a los 2 inviernos dentro del estableci­miento. Se ordenan las compras y las ventas justamente pensando en eso”.

Como dato adicional, la invernada de la vaquillona es corta. Los ganados ingresan con peso promedio de compra en los 170 kilos, entre 140 mínimo y máximo de 200, y los pesos de salida andan en el eje de los 350 a 380 kilos.

La gran inversión del establecimiento se concretó al principio, allá por 2005, cuando la familia Ceroni adquirió los campos. A partir de allí sobreviene un alto componente de manejo que a juzgar por las cifras expuestas, está dando sus frutos.
El asesor CREA Gustavo Marella indicó ante los visitantes que “la inversión se hizo al principio, luego no. De hecho en lo que son los gastos de mantenimiento de pasturas, en comparación con otros predios, no anda muy lejos. Hoy por ejemplo se está destinando en torno a 30 o 35 dólares por hectárea de mantenimiento de pasturas. Si consideramos que el cien por ciento del área es mejorada, no son grandes costos porque está hecho. Refertilización con fósforo a razón de 200kg/ ha de fosforita, 1 o 2 aplicaciones de urea en los potreros “más invernales”, hay campos que se fertilizan todos los años, otros año por medio y potreros que se fertilizan cada 4-5 años. Que el número sea 35 dólares por hectárea habla a las claras que no es un cos­to elevado, no se gasta más en semilla hace mucho tiempo”.
Fue en 2005 el momento en que se sembraron 2 kilos de Rincón y 2 kilos de Maku en todo el campo, y en el año 2009 apareció la inclusión del raigrás. Hoy las úni­cas inversiones se destinan a los fertilizantes.

LA GÉNESIS DEL ÉXITO

Cuando Ceroni puso el ojo en el campo, ya tenía claro hacia dónde apuntar. Fue en 2005, hace 12 años, que se tuvo en cuenta que había que invertir. “No sé el gasto del momento, pero entre instalaciones de mejoramiento se hizo una reserva de capital para afrontar eso. Incluso César siempre comenta que en aquel momento incluso hicimos un mal negocio: como la hectárea de campo cada vez iba subiendo, quizás hubiera convenido más área en lugar de las 1200 hectáreas, haber comprado 1500 porque el campo se valorizó sólo. Fue en la época del boom de precios”. Hoy Marella deja atrás lo que podría haber pasado, da la vuelta a la página del diario del lunes e indica “es un campo que logró un estándar de producción muy elevado y que es modelo, hoy se va a recorrer y visitar porque otros predios lo miran como espejo”.


A modo de conclusión, tanto Marella como demás productores CREA que visitaron El Amanecer coinciden en valorar la apuesta de César Ceroni, su vinculación al movimien­to desde hace años, su forma de pensar en mejoras para el establecimiento, sus días dedicados a la empresa y la estabilidad del personal. “Trabaja prácticamente con el mismo personal desde que empezó el emprendimiento. Tiene un respaldo bastante importante de la gente con que trabaja, que son los que lo defienden”, puntualiza el Ing. Marella. CREA

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