Re-pensando los sistemas

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arroz-pasturas
entre productores e investigadores

Con el objetivo de actualizar los datos surgidos hace 10 años con el GIPROCAR Este, se puso en marcha un nuevo trabajo que retoma la información generada anteriormente y que utilizara como base a los productores, técnicos e investigadores que generaron esa información para actualizar la brecha entre lo experimental y lo real. Atendiendo a la demanda por retomar actividades de investigación para sistemas arroz-pasturas, una referencia ineludible son los datos generados en el GIPROCAR anterior, razón por la cual se retomará el trabajo con las mismas empresas participantes de aquel proyecto, incluyendo ahora a nuevos productores.

El proyecto GIPROCAR en la zona
este, funcionó entre los años 2003 y 2008
con aproximadamente 15 empresas, con el
objetivo de trabajar entre todos identificando
aquellos aspectos a mejorar dentro de los
sistemas arroz-pasturas, y desde el punto
de vista más macro, cuantificar las brechas
entre lo que se lograba a nivel experimental
y lo que se lograba a nivel real. Pablo Rovira,
integrante del programa de investigación de
Carne y Lana de INIA Treinta y Tres, recordó
que este proyecto fue financiado por INIA y
ejecutado por FUCREA, con la participación
de los ingenieros Álvaro Simeone, Bernardo
Andregnette e Ignacio Buffa.
“Recientemente INIA ha relevado la
demanda de investigación de los distintos
sistemas de producción. En el caso del sector
arrocero, se vio claramente la necesidad por
retomar actividades de investigación más
concretas en los sistemas de arroz-pasturas”,
sostuvo Rovira. Para atender esa demanda,
ya que son sistemas muy complejos con muchas
variables y componentes, “nos pareció
lo más certero generar un ámbito de discusión
entre productores, técnicos e investigadores
para tratar de responder las preguntas
sobre hacia donde se iba en los sistemas
mixtos de arroz -pasturas y qué demandas
tienen de investigación en el corto plazo en la fase ganadera de la rotación”. Para cumplir
con esos objetivos, Rovira consideró que una
referencia ineludible eran los datos generados
por el GIPROCAR llevado adelante en
esa zona hace 10 años, usando además las
mismas empresas que participaron en aquel
entonces.

 

 

 

 

El laboreo anticipado para el culti vo del arroz (“laboreo de verano”) tiene venta jas tanto para la fase arrocera como para la fase ganadera de las rotaciones arroz-pasturas. El presente proyecto podrá determinar la adopción de los laboreos de verano en las rotaciones , así como su estrategia de manejo (siembra de raigrás vs. regeneraci ón natural del ta piz) y utilizaci ón (ovinos vs. vacunos )

Esta nueva instancia tiene dos objetivos;
uno general que implica generar
un ámbito de discusión entre los distintos
actores para analizar hacia dónde se dirigen
estos sistemas mixtos, considerando que hay
cuestiones que han cambiado mucho en los
últimos dos a tres años; y por otro lado un
objetivo concreto, que es identificar dos o tres
líneas de investigación que podrían aplicarse
en el corto plazo. “Por eso este proyecto es
corto, de 6 a 12 meses y para nosotros, FUCREA
es un socio ineludible”, sostuvo Rovira.
La estrategia de trabajo será retomar
el contacto con productores integrantes del
GIPROCAR, agregando otros productores
adicionales, sumando en total 25 empresas
distribuidas en el este, noreste y norte del
país. “Vamos a realizar un análisis cualitativo
y cuantitativo, relevando la situación actual y
los cambios que ocurrieron desde que terminó
el proyecto hasta ahora”.

 

En los años del GIPROCAR del Este el cultivo de soja prácticamente no existía en las rotaciones arroz-pasturas. Hoy es una realidad en muchas empresas que redunda en ventajas para el arroz (ej. ahorro de laboreos y control de malezas) y la ganadería (ej. implantación de praderas y control de gramilla ), además de contribuir a la diversificación de los ingresos.

Dentro del análisis cualitativo, Rovira explicó
que el equipo técnico del proyecto, donde
se destaca la presencia de Ignacio Buffa
y Gonzalo Zorrilla, realizará recorridas por las
empresas de cada productor integrante del
proyecto para ver los cambios tecnológicos,
empresariales y organizacionales que han
ocurrido en los últimos años, con énfasis en
la rotación, ganadería y pasturas. En cuanto
al análisis cuantitativo, el especialista sostuvo
que van a tratar de acceder a datos físicos
y económicos de los últimos 3 ejercicios de
estas empresas para tener un diagnóstico
actual y comparar los resultados de hace 10
años atrás generados por el GIPROCAR con
el fin de ver las trayectorias que han tenido
las empresas, tanto a nivel empresarial como
tecnológico, productivo y económico.
“Consideramos que hacerlo con
FUCREA era fundamental por haber sido el
ejecutor del proyecto anterior, porque aproximadamente
la mitad de las empresas son
CREA y porque vamos a estar accediendo a
información de registros físicos y económicos
y sabemos la calidad de registros de estos
productores”. Además, Rovira sostuvo que
también les parece interesante incorporar a
sus asesores ya que, por su formación, “van
a ser una parte importante en la discusión e
interpretación de los datos a analizar”.

 

La siembra de pasturas mejoradas sobre rastrojos de arroz sigue siendo una tecnología básica y de bajo costos en los sistemas arroz-pasturas. En los últimos años ha existido una mejora en las condiciones de cosecha del arroz, con rastrojos disponibles más temprano y en mejor esta do (menos húmedos). En ambientes más propicios ha aparecido la festuca, ya sea sembrada por avión o en línea, permitiendo un salto en el potencial de producción animal. 

Rovira explicó que, a diferencia con
el GIPROCAR, que comenzaba a trabajar
registrando datos durante tres años hacia
adelante, en esta instancia la mirada será
con retrospectiva, ya que el foco se pondrá
en la actualidad tomando como referencia
los registros de los últimos tres ejercicios, de
manera de tener un diagnóstico actualizado
rápidamente y en base a dicha información
discutir los sistemas hacia futuro.
Otra diferencia es que el GIPROCAR
original trataba de identificar a aquellos establecimientos
a los que les iba mejor para ver
qué se podía trasladar al resto, pero ahora se
buscará generar un ámbito de discusión más
conceptual y analizar cuáles son las demandas
de investigación, adaptando la misma
forma de participación entre productores e
investigación. “El modelo de participación es
horizontal, y la información fluye a un mismo
nivel entre productores, técnicos e investigadores
desde el inicio del proyecto”.
Por su parte, el productor Aníbal García
Ricci recordó que hace 10 años la propuesta
había sido ver si la información que se había
recabado en el litoral oeste era repetible en el
este. Es decir, “si los criterios para mejorar el
margen bruto de la ganadería, ya que habían
surgido algunas premisas muy sólidas, eran
trasladables a esta zona, donde las rotaciones
eran otras, las pasturas también eran otras y
las cargas animales eran diferentes. También
veíamos dentro de los productores integrantes
del proyecto, cuales obtenían los mejores
resultados y porqué. De las cosas que recuerdo,
una de ellas es que en el litoral oeste
se había hecho mucho énfasis en la carga
animal, ya que a medida que aumentaba la
dotación se hacía más intensivo el predio con
el uso de fardos y suplementación, logrando
mejorar el Producto Bruto, los Ingresos y el
Margen”. García Ricci recordó que ese tipo de
información no se pudo corroborar en el este.
“En aquel momento los mejores resultados se
lograban mejorando la ganancia individual de
los animales por lo que pusimos énfasis en
ver cómo se podía avanzar en ese camino”.
El productor integrante del CREA Alférez
también recordó que, en aquel momento, con
otras relaciones de precios que las actuales,
los predios invernadores, es decir que compraban
los terneros destetados, los recriaban
y los engordaban hasta llegar a peso de faena
para vender a la industria, tenían un mejor
negocio que los criadores. Hoy, con la dinámica
de exportación de ganado en pie y la
cuota 481, seguramente la realidad sea otra,
sostuvo García Ricci.
Las pasturas utilizadas en aquel GIPROCAR
eran básicamente raigrás, trébol blanco
y lotus, las cuales duraban entre 4 y 6 años. A
ellas, les seguía un periodo de un par de cultivos
de arroz seguido con un año de verdeos
en el medio.

“En esta instancia
la mirada será con
retrospectiva, ya que
el foco se pondrá en
la actualidad, utilizando
los registros de los
últimos tres ejercicios”
En tanto, el productor Hernán Zorrilla
destacó como muy positivo que se retome el
trabajo del GIPROCAR anterior, ya que consideró
que éste brindó información muy valiosa
sobre las rotaciones para estos sistemas
mixtos de arroz-pasturas. “Una puesta al día
con datos de hoy, tomando la información del
GRIPROCAR anterior, utilizando los precios
actuales, es muy valioso ya que además se va
a contar con información de los últimos tres
ejercicios de las empresas”.
Además, considerando la situación del
sector arrocero con números muy finos ya
que, a pesar de los rendimientos elevados,
el margen es muy acotado, hoy en día, para
quienes tienen las dos explotaciones, arroz y
ganadería, el rubro pasturas tiene una mayor
relevancia. “Viene muy bien recordar qué
rotación es mejor y analizarla con información
actual”, sostuvo el productor. CREA

 

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