Grupo CREA “Queguay Chico Soto” 50 años Creciendo en Grupo

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FUCREA POR DENTRO
Sexta entrega del segmento que presenta a los grupos que hacen a la red CREA

Cuando se nos propone esta nota, por los 50 años del Grupo CREA Queguay Chico Soto, nos vienen a la memoria muchas anécdotas, pero como un concepto clave la RESILIENCIA (capacidad de adaptarse a los cambios), tan de moda hoy en día, pero aplicable al grupo, por una evolución marcada por distintos períodos.

Pensamos en resiliencia, porque 50 años atrás, cuando se formó el grupo, en la zona de Ruta 26, a mitad de camino entre Paysandú y Tacuarembó, a grandes distancias de centros poblados, hasta la actualidad se han producido muchos cambios en los sistemas de producción, comunicaciones, en la situación sociopolítica y económica del país, en las familias y empresas integrantes del grupo que muestran la gran adaptación al cambio que se ha tenido y mantenido.

En un principio, integraron el grupo empresas comprendidas entre el río Queguay Chico y el arroyo Soto, sobre ruta 26, en Paysandú. Luego fue creciendo a otras áreas, y hoy lo integran 8 empresas que explotan una superficie de 39.500 hectáreas, básicamente del Depto. de Paysandú, dedicadas principalmente al rubro ovino y bovino. Siendo los integrantes actuales: Esteves Hnos, La Enramada (L. Pereira), La Criolla, Los Molles, Medici Olaso Hnos, La Victoria (Candia), Ugarte y Cerro de la Bandera (I. Pereira).
Con el devenir del tiempo, el grupo fue cambiando su integración, pero vale destacar que de aquellos fundadores se mantiene la empresa del Negro Esteves (con Esteves Hnos.), y la reincorporación de una hija de Quique Pereira (co-fundador del grupo).

Si bien en el tiempo muchas cosas han cambiado, como organismo que se adapta, se mantienen aspectos que forjaron el espíritu de grupo, donde no sólo se discutían efusivamente aspectos técnicos, sino también temas empresariales y hasta de familia. Todo esto ha llevado a que las empresas fueran creciendo, sus integrantes y familias también, y cambiando los intereses, lo cual, determinó que algunas empresas salieran del grupo e ingresaran otras, pero siempre manteniendo la forma de trabajo y compartiendo valores.

Los integrantes con más años dentro del CREA, destacan que el rol social persiste, porque es necesario, pero se nota más énfasis en lo técnico, en la información y en el análisis de la empresa, aprovechando el tiempo al máximo.

El trabajo en CREA ha permitido el crecimiento no sólo empresarial sino personal de los integrantes. El caso de Isabel Pereira o Fernando Esteves, lo han vivido con sus padres y hermanos, y hoy en lo personal estando a cargo de empresas integrantes.

Como CREISTAS, valoramos las posibilidades de analizar la empresa más objetivamente de lo que lo haríamos de forma aislada, ser vistos con ojos ajenos, pero comprometidos con el compañero de grupo. Además, destacamos la relevancia de contar con buena información, procesada y consensuada entre profesionales. Con esta base, el trabajo en las reuniones en casa de cada integrante, se vuelve en una instancia fundamental, donde compartimos con honestidad las experiencias entre compañeros, mientras los más nuevos aprenden de los veteranos, y sanamente se aceptan las críticas y nuevas opiniones.
Otro factor importante en los Grupos CREA, son los asesores, y en 50 años el grupo tuvo 4 asesores, pero, sin olvidar a ninguno, es de orden nombrar a Miguel Lázaro en sus inicios y a Gustavo Américo en sus últimos 20 años. Miguel, siendo muy joven, acompañó a un grupo de productores más veteranos, de mucha experiencia y protagonismo, empezando a trabajar en grupo cuando FUCREA no era tan conocido como hoy. Gustavo, acompañó el recambio generacional de algunas empresas. Pensamos que ambos momentos fueron claves para el grupo.

Pero como no sólo las instancias de trabajo marcan la evolución del grupo, destacamos lo clave que ha sido compartir viajes dentro y fuera del país, donde se visitan empresas y tratan distintos puntos de interés, pero sobre todo, se comparten momentos entre los integrantes, y se conversan temas que profundizan la relación. Esto lleva a que con un mayor conocimiento de los demás, a la hora de brindar una opinión sobre una empresa del Grupo, tengamos más fundamentos, o entendamos mejor los por qué da las cosas. También estas instancias generan anécdotas que hacen a la memoria común.
Es así que un grupo es como un organismo, va adaptándose a los cambios del entorno y su propia evolución, pero mantiene características, siendo oportunas destacar en este caso:
El respeto a la metodología del trabajo (compromiso) y al tiempo de los demás, esta es una clave donde volvemos al concepto de resiliencia, ya que hoy, esa rectitud metodológica se aplica, desde el manejo del “grupo de whats app”, a la selección de eventos a los cuales concurrir como grupo, ya que la oferta es mucha.

Ni que hablar de la participación en las reuniones mensuales (en casa de un integrante), que asisten titulares de las empresas, además de empresas invitadas, y en ocasiones va más de un representante por empresa (ya sea como socios, integrantes de la familia o parte del staff de la empresa), lo que enriquece las reuniones con diferentes visiones.
La sinceridad, respeto y firmeza en las discusiones. Por ejemplo, hace 30 años, partiendo de acaloradas discusiones técnicas, se apostó a la acción, formando un “rodeo cooperario”, donde se llevaban toros y se arrendó un campo para el grupo, evaluando así la variabilidad entre empresas y el manejo parasitario de terneros, cuando había pocas experiencias técnicas en campos de Basalto. Es decir, los enfrentamientos entre integrantes, eran fermentales.

El buen humor y la dispersión en las reuniones, una característica que persiste, para mantener la atención en el trabajo o para aflojar momentos que se tensan.
La diversidad de las empresas es visto como un potencial y no como un problema: a pesar de que actualmente hay variabilidad de superficies entre las empresas (desde 700 a más de 10.000 ha), así como variados criterios de manejo, cada integrante es importante, y eso exige más a cada uno ponerse en el lugar del otro.

A modo de cierre, destacamos los conceptos de uno de los integrantes, sobre la importancia de pertenecer a un Grupo CREA: “se aprende a trabajar en grupo y después uno se hace hincha de la herramienta CREA. Considero que es bueno para mejorar aspectos productivos. Pero sobre todo para las empresas familiares, es una excelente herramienta, como contralor y para intercambiar experiencias en la consulta y diálogo constante con los demás integrantes”. Este diálogo ordenado entre pares, con los que tenemos confianza, es clave a la hora de resolver temas que muchas veces no entran en las planillas de Excel”.

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