Resultados de Gestión Ganadera “Los resultados mejoran mucho, pero por razones de coyuntura, no estructurales”

0

El ingreso de capital de las empresas CREA ganaderas se ubicó, en promedio, en 117 US$/ha. Tras analizar los resultados de 199 carpetas que incluyen sistemas de cría, ciclo incompleto, ciclo completo e invernada, el coordinador ganadero de Fucrea, Gonzalo Ducós, aseguró que la invernada fue la que obtuvo el mayor aumento, en el ingreso de capital (IK) pasando de US$ 82 a US$/ha 142.

El especialista explicó que en “años anteriores los sistemas de cría venían descontando ventaja y su resultado económico se comenzaba a aproximar al de los ciclos completos e incompletos”. Sin embargo, este año se observa que el incremento fue mayor en los sistemas de ciclo incompleto, completo y en la invernada, aseguró.

La cría pasó de tener un ingreso de capital de 57 US$/ha en 2017/18 a 84 US$/ha en este ejercicio, mientras que los otros dos sistemas pasaron de 60 a 110 US$/ha. La invernada es la que tuvo el mayor aumento en el ingreso de capital, pasando de 82 a 142 US$/ha.

RECORDAR:
El Ingreso de Capital es una medida del resultado económico que asume que toda la tierra y todo el capital necesario para la explotación son propios, es decir que no se paga nada por la tierra o por el capital. También asume que el trabajo del productor y su familia es remunerado por un ficto. Permite comparar los sistemas de producción entre sí, pero no refleja la realidad financiera de las empresas.

El Ing. Ducós explicó que, en el caso de la cría, la valorización del precio de los machos y de la cadena de las hembras ha tenido un efecto favorable en este sistema, pero ha tenido una incidencia muy importante en esas empresas el momento de venta. Agregó que, si una empresa de esas características comercializa antes del 30 de junio, frente a los momentos de venta de un ciclo completo o incompleto, “se dan variaciones importantes en la capitalización comercial de cada sistema”.

A su vez, “también éstos produjeron más carne por hectárea que la cría, que se sustenta en un 10% más de área mejorada forrajera”.

Analizando la producción de carne de cada uno de los sistemas, Ducós sostuvo que las empresas de ciclo completo e incompleto tuvieron la misma producción de carne equivalente total (129 kg/ha), mientras que la cría estuvo 20 kilos por debajo. Sin embargo, reconoció que debemos tener en claro las diferencias en los recursos con los que cada uno cuenta, pues las empresas criadoras producen sobre campos más pobres.
Los sistemas de cría trabajan, en promedio, sobre campos de índice 85 mientras que los ciclos completo e incompleto lo hacen sobre campos de índice 98. “Esto hace una diferencia importante”.

Ducós explicó que no sólo es importante que las empresas tengan buenos ingresos, sino que también sean estables en el tiempo.

“Buscamos empresas competitivas, es decir, aquellas que logren remunerar todos los recursos que utilizan, o sea la tierra, el capital involucrado en los procesos productivos y el trabajo del empresario ganadero”.
Para analizar esta información, Fucrea estudió las empresas por región en los últimos 4 años, en función de su resultado económico y de la variabilidad.

Destacó que, por ejemplo, en las zonas de basalto las empresas que tuvieron mayores ingresos produjeron más carne y capturaron mejor precio, tanto en vacunos como en ovinos. “Hay sistemas de todo tipo en las empresas con resultados altos y estables”, resaltó. Por lo tanto, concluyó que los sistemas de producción no son limitantes para lograr buenos ingresos, altos y estables.

Teniendo en cuenta que en todas las zonas del país se pueden encontrar estas empresas, Ducós resaltó la importancia del intercambio de información entre los productores CREA, ya que de esa forma se puede ver cómo otro productor logró ser competitivo, independientemente del sistema o de la zona en la que esté.
Por otro lado, Ducós indicó que, hasta el año pasado, la brecha entre los productores con altos ingresos y los de bajos ingresos, se venía acortando.” Lo que se ve este año es que, si bien todos mejoraron, los incompletos y completos tuvieron mayores incrementos de lo ingresos que la cría. Eso hace que ese acortamiento de brecha que se venía dando, cambie de tendencia. La invernada, en tanto, tiene el efecto de la actividad agrícola, generando alternativas a la ganadería”. En este caso, la agricultura explica el 25% del aumento del ingreso de capital. El resto está dado por la mejora en los precios de los stocks vacunos y las relaciones de compra-venta de animales en el ejercicio anterior. “La invernada fue de los sistemas que más captó la valorización de los precios de venta y de compra”.

Por otro lado, Ducós aseguró “en el último ejercicio, el 28% de las empresas ganaderas de Fucrea fueron capaces de remunerar los factores de producción frente al 13% del ciclo precedente”.
Sin embargo, resaltó que en los últimos 3 ejercicios, solamente 4 empresas ganaderas han logrado remunerar los factores de producción todos los años, lo que incluye el pago de las rentas, el interés por el capital de trabajo y una canasta básica. “Si las empresas no somos capaces de remunerar los factores de producción, a la larga o a la corta, va a haber productores que sí lo van a poder pagar, por lo cual vamos a quedar afuera. Será una cuestión de tiempo, pero es claro que hay que trabajar en la competitividad de las empresas que tenemos”.

A su entender, es necesario dejar de hablar sólo de mejoras porteras adentro, y pasar a hablar de mejoras a nivel país con el fin de darle a los productores herramientas para ser más competitivos. CREA

Compartir.

Leave A Reply