MEJORAN LOS INGRESOS DE EMPRESAS CREA LECHERAS

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RESULTADOS ECONÓMICOS

A partir de una mejora en el precio del litro de leche que se ubicó en US$ 0,31 y una baja en los costos, el Ingreso de Capital de las empresas de FUCREA tuvo un incre­mento importante frente al del ejercicio 2015-16, alcan­zando los 237 US$/ha. Mario Fossatti, coordinador lechero de FUCREA destacó que, de todas formas, se esperaba un Ingreso de Capital más ele­vado, aunque reconoció que éste dejó algo de margen para pagar deudas o realizar inversiones. Sin embargo, sostuvo que preocupa la gran dependencia que hubo en la última década a la variación de los precios y las dificul­tades de las empresas para adaptarse rápidamente a esos cambios.

A partir de una mejora en el precio del litro de leche que se ubicó en US$ 0,31 y una baja en los costos, el Ingreso de Capital de las empresas de FUCREA tuvo un incre­mento importante frente al del ejercicio 2015-16, alcan­zando los 237 US$/ha. Mario Fossatti, coordinador lechero de FUCREA destacó que, de todas formas, se esperaba un Ingreso de Capital más ele­vado, aunque reconoció que éste dejó algo de margen para pagar deudas o realizar inversiones. Sin embargo, sostuvo que preocupa la gran dependencia que hubo en la última década a la variación de los precios y las dificul­tades de las empresas para adaptarse rápidamente a esos cambios.

“HAY QUE DESARROLLAR ESTRATEGIAS EMPRESARIALES QUE PERMITAN PERDER MENOS EN LOS AÑOS MALOS Y GANAR MÁS EN LOS BUENOS”

El coordinador lechero de FUCREA sostuvo que en los últimos tres ejercicios, el Ingreso promedio no llegó a los 200 US$/ha. “En el marco de precios de la última década, por encima de los US$ 0,30 por litro y llegan­do a los US$ 0,45, es la serie más baja”. El precio promedio del litro de leche remitido recibido por los productores en 2016-2017 fue de US$ 0,313. Este valor se ubicó por en­cima de los costos, los cuales han bajado en este último ejercicio en relación a los valores históricos. “Estos menores costos también ayudaron para que el resultado económico fuera mejor”, explicó Fossatti, quien agregó que el efecto más importante fue el del incre­mento un incremento en el Producto Bruto.

Sobre qué costos tuvieron variaciones, el coordinador lechero de FUCREA destacó que algunos insumos considerados claves bajaron, como es el caso de los asociados a la alimentación del ganado. “Los granos han estado más baratos de lo que estuvieron en promedio en la última década. En este ejercicio se gastaron US$ 468/ha por alimen­tación del ganado y en el anterior se gastaron 500 US$/ha. Esto implica una reducción del 16%. Parte de esa baja se debe a precios y parte a ajustes hechos por los productores”. Pensando en las pasturas, otro insumo que tiene una fuerte incidencia en la estructura de costos, y que se destaca, es la baja en el va­lor de los fertilizantes. Entre ambos, es decir, alimentación del ganado y gastos de siembra de pasturas, representan el 50% de los costos de un tambo. De todas formas, es importante destacar que hubo otros costos que subieron como el caso de la mano de obra que se incrementó en pesos y dólares. Pero todos los que han subido no tienen la misma incidencia que los dos anteriormente mencionados.

En este ejercicio, para los productores CREA hubo un margen razonable. “Con el Ingreso en 237 US$/ha, descontando los arrendamientos que rondan los 98 US$/ha, al productor le quedaron 139 US$/ha para hacer amortizaciones, inversiones o pago de intereses. El ejercicio pasado, el Ingreso de Capital no dio ni siquiera para pagar las rentas. Con rentas de 90 US$/ha de promedio y un Ingresos de 55 US$/ha quedó un Ingreso Neto de -35 US$/ha”. El hecho de que este año el Ingreso Neto haya sido positivo permite encarar las obligaciones de otra forma.

“POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO LAS CARPETAS MUESTRAN UNA REDUCCIÓN EN LA PRODUCCIÓN DE LECHE POR HECTÁREA”

Sobre los arrendamientos, Fossatti aclaró que las rentas promedio se ubicaron en 98 US$/ha de superficie total explotada (propia más arrendada), pero si se calcula por hectárea arrendada ronda los 196 US$/ha. “Como todos los cálculos se hacen por ha de superficie útil y la mitad del área es arrenda­da, se divide el total de la renta por el total de la superficie explotada”.

Por otro lado, Fossatti destacó que el abanico entre el productor al que le fue me­jor en el ejercicio 2016-2017 y al que le fue peor, es muy grande. “Entre punta y punta hay unos 800 US$/ha de diferencia en el Ingreso de Neto. El que obtuvo los mejores resultados se ubicó por encima de los 600 US$/ha y el que obtuvo los peores resulta­dos tuvo una pérdida de 200 US$/ha.

Además, sostuvo que “estamos preo­cupados porque vemos que la cuarta parte de los productores después de pagar renta quedan en rojo”. De todas formas, sostuvo que existen márgenes de mejora para esos productores, ya que con medidas que no implican grandes inversiones, se pueden hacer cambios importantes. “Esos tamberos tuvieron una productividad menor que el 75% restante y además costos más altos. Por lo tanto, tienen dos vías de mejoras teniendo un impacto fuerte y rápido. Su Producto Bruto ronda en el entorno de los US$ 1.400 y los insumos también en US$ 1.400. Si bien la media también tiene esos insumos, logra un producto bruto de US$ 1.650. No hay que gastar más sino lograr más con esos costos”. Fossatti recordó que los gastos que se pueden bajar en el caso de los productores que los tienen más elevados que el promedio, son los relativos a la alimentación del ganado. “Reduciendo por ejemplo los concentrados, lo que es una decisión de un día para el otro y que tiene un impacto inmediato, se logra un ahorro del 25%. Produciendo un poco más de pasto ya se puede compensar esto”.

Otro dato importante que surge de este último ejercicio, es que por segundo año consecutivo las carpetas muestran una reducción en la producción de leche por hectárea. “Esto no había ocurrido antes, y se debe a la crisis en el sector y a sus secuelas”, explicó.

Fossatti también se mostró preocu­pado con el hecho de que en los últimos 10 años se observa que los resultados económicos tuvieron una gran dependen­cia con la evolución de los precios. “En la década anterior, si bien los precios incidían no lo hacían tanto. Los valores han variado mucho hacia arriba o hacia abajo, lo que provoca serias dificultades a las empresas para lograr adaptarse rápidamente a esos cambios”.

Los insumos también han tenido una gran volatilidad. Basta recordar que en el ejercicio 2008-2009, los fertilizantes llegaron a estar tres veces más caros de lo que están hoy. El petróleo también ha tenido variaciones importantes. Ese vaivén de pre­cios de insumos y productos han marcado la gran variabilidad en los resultados. “Los ingresos han cambiado de 55 US$/ha en el año más bajo, a 605 US$/ha en el mejor. Estamos hablando de una variación del Ingreso de Capital de 12 veces. En tanto, el precio más bajo ha sido US$ 0,24 y el más alto US$ 0,42. Sin duda varió mucho más el Ingreso que el precio”.

Por lo tanto, queda claro que es necesario desarrollar estrategias empre­sariales que permitan evitar pérdidas en los años malos y ganar lo más posible en los buenos. Para Fossatti, toda la cadena tendrá que ajustarse a ese vaivén. “No es casualidad que en esta crisis cerraron dos plantas y otra casi lo hace y aún hoy las industrias están con dificultades. Además, se necesitó de la ayuda del Estado, y de hecho hubo dos Fondos de Asistencia a la actividad lechera. Esto es un desafío que va a tener que enfrentar la lechería a nivel de producción, industria y políticas de Estado de aquí para adelante”, sentenció.CREA

 

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